I Am Lautaro Di Lollo”. Boca lo había presentado así en su nueva cuenta en inglés. Y ante Unión, el central se encargó de ponerle imagen a la frase con una jugada que ya empieza a transformarse en una marca registrada: centro al área, salto y cabezazo cruzado.

El partido estaba cerrado, a Boca le costaba encontrar espacios y la apertura terminó llegando por una vía conocida. Falta sobre Leandro Lozano, pelota detenida y Leandro Paredes preparado para ejecutarla. El volante puso el centro con precisión y Di Lollo hizo el resto: atacó la pelota con decisión, se elevó por encima de la defensa de Unión y la cruzó lejos de la respuesta de Mansilla.

Video: ESPN.

Golazo. Y, sobre todo, un gol muy de este Boca. Porque el equipo volvió a encontrar en la pelota parada una herramienta que durante el cierre de 2025 le había dado muchísimo rédito. En aquel semestre, el Xeneize convirtió nueve goles por esa vía y consiguió destrabar más de un partido a partir de centros, movimientos preparados y el juego aéreo de sus defensores. Y ahora con el Vasco, sigue la fórmula: ya son siete goles de los 30 goles que convirtió su Boca.

Ante Unión la ejecutó otra vez. Paredes aportó la calidad en la ejecución y Di Lollo, la agresividad para atacar el área. Una combinación que terminó con Boca rompiendo el cero en la Bombonera y recuperando un recurso que había sido determinante meses atrás.

Video: FOX Sports

Para el central también tuvo un sabor especial. Fue su primer gol del semestre y llegó de una manera que ya conoce. Di Lollo había convertido el semestre pasado frente a Barcelona de Ecuador en la Libertadores con una acción muy similar: entrada con potencia, salto y cabezazo cruzado. Casi una repetición.

No es casualidad. El defensor se transformó en uno de los jugadores más peligrosos de Boca cuando la pelota vuela al área rival. Por altura, timing y capacidad para atacar los espacios, cada pelota quieta empieza a encontrarlo como uno de los principales destinatarios.

Y esta vez apareció en el momento justo.

Boca no podía abrir el partido jugando por abajo y lo consiguió por arriba. Encontró la falta, Paredes tomó la pelota y Di Lollo leyó la jugada antes que todos. Se elevó, ganó su duelo y metió un cabezazo perfecto.

Una pelota parada. Un centro preciso. Un central volando por el área.

“I Am Lautaro Di Lollo”. Esta vez, la presentación fue de cabeza.