San Lorenzo transita las horas previas a uno de los partidos más importantes del semestre y Néstor Gorosito todavía no definió el equipo que afrontará el clásico. Si bien las intensas lluvias obligaron a modificar la planificación del entrenamiento de este jueves, el entrenador aún cuenta con dos prácticas más para terminar de delinear la formación, aunque todo indica que realizará varias modificaciones respecto de los últimos encuentros.
La jornada se desarrolló bajo techo debido a las malas condiciones climáticas. Pese a ello, el cuerpo técnico continúa evaluando variantes para un encuentro que puede marcar un punto de inflexión en el inicio del torneo.
Una de las principales novedades podría estar en la defensa. Danilo Arboleda, uno de los refuerzos que llegó en este mercado de pases tras su paso por Banfield, tiene chances concretas de hacer su debut con la camiseta azulgrana. La incógnita pasa por conocer si ingresará para conformar una zaga de cuatro reemplazando a Córdoba o si Gorosito optará por modificar el esquema y apostar por una línea de cinco defensores.
Otro de los dolores de cabeza para el entrenador aparece sobre el lateral derecho. Las lesiones de Herrera y Arias dejaron al plantel sin sus principales alternativas para ese puesto, por lo que el DT analiza distintas opciones. Entre los candidatos aparecen Nicolás Blanco, el único lateral derecho natural disponible y con posibilidades de debutar en Primera División, Mauricio Cardillo y también Nicolás Tripichio, quien podría volver a desempeñarse en ese sector pese a ser una pieza habitual en otras posiciones.
En la mitad de la cancha también podrían registrarse novedades. Martín Río espera por su oportunidad y es otra de las alternativas que maneja el cuerpo técnico. La decisión pasa por determinar si el mediocampista estará desde el inicio o si comenzará el encuentro entre los suplentes para ingresar durante el desarrollo del partido.
Las bajas también condicionan la planificación de Gorosito. Manuel Insaurralde y Gonzalo Ábrego continúan recuperándose de sus respectivas lesiones y todo indica que ni siquiera formarán parte de la lista de concentrados, por lo que el entrenador deberá rearmar el mediocampo con las opciones disponibles.
Con los entrenamientos del viernes y del sábado por delante, el técnico terminará de definir un once que buscará cortar una extensa racha sin victorias en el clásico. San Lorenzo no logra imponerse ante su histórico rival desde hace casi cuatro años y el compromiso asoma como una prueba determinante tanto desde lo futbolístico como desde lo anímico.


