El guaraniná, una fruta característica de la región, puede convertirse en un dulce casero de sabor intenso y textura similar a una gelatina. Una receta publicada por INCUPO en 1991 propone una preparación sencilla, con pocos ingredientes y un proceso que permite aprovechar la pulpa de la fruta .

INGREDIENTES

  • 1 kilo de pulpa de fruta fresca no muy madura
  • 1 kilo de azúcar
  • 1 cucharadita de jugo de limón

El primer paso consiste en lavar bien las frutas y colocarlas en una olla sin escurrirlas. El calor debe permanecer hasta que la pulpa se ablande. Una vez lista, la fruta debe pasar por un colador de alambre para retirar los carozos y obtener la pulpa.

Luego, se coloca la misma cantidad de pulpa y azúcar en una olla a fuego lento. La mezcla requiere revolverla durante la cocción para integrar ambos ingredientes.

El último paso consiste en incorporar una cucharadita de jugo de limón. Este ingrediente favorece que el dulce tome mayor cuerpo y alcance una textura firme, similar a la de una gelatina.

Así, con pocos ingredientes y una preparación sencilla, el guaraniná puede transformarse en un dulce casero que conserva el sabor de una fruta propia de la región.