Esa misma bronca que River había dejado trascender luego del raid de declaraciones de Boca condicionando a Darío Herrera se potenció en el final del Súper. En Núñez consideran que ameritaba al menos una revisión en el VAR el contacto de Lautaro Blanco con Lucas Martínez Quarta. Una acción que generó el estallido de la gente contra Claudio Tapia y que dividió aguas tras el clásico: hay quienes no lo consideran foul; otros como Javier Castrilli dicen que sí. Y en Figueroa Alcorta y Udaondo apuntan a Héctor Paletta.
Luego de un partido en el que a River le costó desarrollar su juego -el propio Eduardo Coudet reconoció que le está “costando más de lo que esperaba” plasmar su idea- el enojo por no haber podido contar con al menos una revisión de esa acción (del que podría haber llegado una eventual igualdad) tuvo en los pasillos internos del Liberti a un juez asistente señalado no sólo por este Súper sino por otras resoluciones que -sienten- afectaron al CARP.
El señalamiento de River contra Paletta viene de arrastre: el disgusto data de otras intervenciones del referí desde el VOR de Ezeiza. La más reciente: el no haber cobrado mano de Gastón Campi tras un remate de Fausto Vera dentro del área.
Un penal claro que para Nicolás Ramírez hubiera sido difícil de advertir por la velocidad de la acción. Y en la misma línea, recuerdan que tampoco llamó a revisar un empujón de Milton Giménez a Paulo Díaz previo al gol de Exequiel Zeballos que, no obstante, fue limítrofe: para Olé no fue falta sino un cuerpo a cuerpo lícito.
Los reclamos de River incluso se remontan a un Súper de 2024 (no intervino en expulsiones a Marcos Rojo ni un pisotón de Merentiel). Aunque, por caso, en ese mismo año fue Paletta quien convocó al árbitro para advertir que previo a un gol de Milton Giménez en el descuento del primer clásico post regreso de Marcelo Gallardo hubo una mano clara que invalidaba el empate en el descuento.
En medio de un distanciamiento oficializado con el Comité Ejecutivo -el 14 de marzo, el club confirmó que dejaría de participar de las reuniones- el final del clásico impactó y, más allá del juego -que no afloró en un “partido chato” según el Chacho- esa acción que generó controversia en River la dirigieron no tanto a Herrera (Martínez Quarta fue respetuoso post partido: “Sabemos la jerarquía del árbitro, con mucha trayectoria, lo respeto. Pero se podía ir a ver…”) sino al encargado del VAR.

