Luego de la derrota de River ante Barracas en el comienzo del Torneo Clausura, gran parte del plantel se retiró sin dar declaraciones: Eduardo Coudet no habló en conferencia de prensa. Sin embargo, no se trató de una decisión vinculada al resultado ni a una postura del entrenador, sino de una consecuencia directa de la sanción disciplinaria que todavía debe cumplir.
El Chacho no pudo estar sentado en el banco de suplentes porque arrastra una suspensión de dos fechas por la expulsión que sufrió en la final del Torneo Apertura frente a Belgrano. Aquella tarjeta roja, recibida en los minutos finales del encuentro que terminó con el conjunto cordobés levantando el título, le impidió dirigir desde el campo de juego en el estreno del Clausura y también le quitó la posibilidad de brindar declaraciones oficiales una vez finalizado el partido.
En su lugar, quien condujo al equipo desde el banco fue Ariel Broggi, principal colaborador de Coudet dentro del cuerpo técnico. El ex lateral estuvo a cargo de las indicaciones durante los 90 minutos, pero una vez consumada la derrota tampoco compareció ante los medios de comunicación, por lo que River terminó la noche sin ninguna voz oficial del cuerpo técnico para analizar lo ocurrido en el Monumental.
La ausencia de explicaciones se dio en un contexto especialmente delicado. River venía de quedar eliminado de la Copa Argentina frente a Aldosivi, en un partido que el propio Coudet había calificado como un «papelón» y en el que reconoció que su equipo «no transmitió nada». Ahora, el debut con derrota en el Clausura profundizó las dudas futbolísticas y volvió a generar el descontento de los hinchas, que despidieron al equipo con reprobación.
Mientras tanto, quienes sí enfrentaron los micrófonos fueron algunos de los futbolistas. Nicolás Otamendi, que apenas seis días antes había disputado la final del Mundial con la Selección Argentina y debutó oficialmente con la camiseta de River, asumió la responsabilidad del momento. «La responsabilidad es nuestra. Entiendo el enojo de la gente, estamos en el mejor club de la Argentina», expresó el defensor, quien además reconoció que al equipo le faltó claridad en el último tercio para transformar el dominio en situaciones de gol.
La sanción sobre Coudet todavía no terminó. El entrenador tampoco podrá estar presente en el banco durante la segunda fecha, cuando River visite a Gimnasia y Esgrima La Plata en el Bosque. Una vez más, será Broggi quien conduzca al equipo desde la línea de cal, mientras el DT observará el encuentro desde un palco y seguirá sin poder ejercer plenamente sus funciones durante el desarrollo del partido.
Recién en la tercera jornada del Torneo Clausura, cuando River reciba a Rosario Central en el Monumental, Coudet habrá cumplido las dos fechas de suspensión y podrá regresar al banco de suplentes. Allí también volverá a tener la posibilidad de brindar conferencias de prensa y hablar públicamente como entrenador del Millonario, en un momento en el que el equipo necesitará respuestas futbolísticas para dejar atrás un comienzo de semestre que, por ahora, estuvo muy lejos de las expectativas.



