
Dieciséis años después de la película La red social, el guionista y productor Aaron Sorkin decidió volver al universo de Facebook y contar una nueva historia alrededor de Mark Zuckerberg. Y mientras escribía el nuevo filme –El precio de la red, que estrena este jueves en los cines de la Argentina- había algo que daba prácticamente por sentado: Jesse Eisenberg volvería a ponerse en la piel del protagonista.
Y es que, para cualquiera que siguió de cerca lo que pasó con la primera película, la decisión parecía obvia. La interpretación que hizo Jesse para el filme 2010, dirigido por David Fincher, fue uno de los papeles más importantes de su carrera y le valió una nominación al Oscar como mejor actor. Sin embargo, cuando llegó el momento de convocarlo para El precio de la red, la respuesta fue inesperada. Eisenberg no quería volver a interpretar a Zuckerberg.
Si bien esto ya se sabía, según contó Sorkin en una entrevista reciente, intentó hacerlo cambiar de opinión en varias oportunidades para lograr que volviera a ponerse en la piel del magnate de la tecnología, pero la respuesta seguía siendo negativa. Además, reveló un detalle todavía más llamativo: ni siquiera el importante salario que le ofrecieron consiguió convencerlo.
“Sabía lo que el estudio le estaba ofreciendo para hacerla, pero el dinero no motiva a Jesse. Es desesperante”, contó el guionista y director en una entrevista con Entertainment Weekly. Y agregó: “En todo caso, el dinero es un desincentivo para él. Es admirable. Está muy preocupado por criar a sus hijos con demasiado dinero”.
De acuerdo a lo que detalló el propio productor en la entrevista, estaba cerca de terminar el guión cuando se cruzó con Eisenberg en una fiesta y le anticipó que pronto recibiría algo suyo para leer. El actor sonrió y asintió, y el realizador interpretó aquella reacción como una señal de que el regreso estaba encaminado. “Nunca se me ocurrió que no fuera a querer hacerlo”, reconoció.
Pero Eisenberg leyó el libreto y decidió rechazar el proyecto. Cuando quedó claro que tampoco el dinero iba a inclinar la balanza, Sorkin incluso pensó en todas las cosas que Eisenberg podría hacer con ese salario, entre ellas financiar varias de sus propias obras de teatro. Nada funcionó.
El actor llegó a reconocerle durante aquellas conversaciones que había estado más cerca de hacerlo cambiar de opinión de lo que esperaba. Pero finalmente mantuvo su decisión. Y aunque el particular vínculo de Eisenberg con el dinero sorprendió al director, esa no fue la razón central de su negativa.
El verdadero problema estaba en la relación que el actor desarrolló con Zuckerberg después de La red social. Durante años, Eisenberg quedó inevitablemente asociado con el empresario al que había interpretado y, con el tiempo, comenzó a sentirse incómodo con esa identificación.
“Simplemente no quería que lo confundieran más con Mark Zuckerberg”, explicó Sorkin meses atrás. Según contó, al actor tampoco le agradaba que personas se acercaran a él en lugares públicos para pedirle que firmara tarjetas con referencias a algunas de las frases más recordadas de la película.
La búsqueda de un nuevo Zuckerberg terminó llevando a Sorkin hasta Jeremy Strong, el actor que alcanzó enorme popularidad por su interpretación de Kendall Roy en Succession. Curiosamente, el director se había cruzado con él en la misma fiesta de los Oscar de 2025 en la que le anticipó a Eisenberg que estaba preparando el nuevo proyecto. Luego, ante la negativa de Jesse, decidió ofrecerle el papel.
