Guillermo Francella recibió el Premio Platino de Honor, en la mañana mexicana de este viernes 8 de mayo. El galardón es el máximo reconocimiento, que en otras temporadas han ganado figuras como Edward James Olmos, Carmen Maura, Eva Longoria, Guillermo del Toro, Raphael, Sonia Braga, Antonio Banderas y Ricardo Darín.

Menudo reconocimiento a Guillermo Francella, el actor que tuvo la película más vista de 2025 (y de la pospandemia), Homo Argentum, con más de dos millones de espectadores; una de las series más vistas de Disney+ año tras año, El encargado, que va por su cuarta temporada; y que disfruta del éxito en teatro con Desde el jardín, la novela de Jerzy Kosinski, que desde que vio la película protagonizada por Peter Sellers se convirtió en su máxima ambición sobre las tablas.

En un acto previo a la ceremonia, Francella recibió de manos de Enrique Cerezo, presidente de los Premios Platino y también presidente del Atlético Madrid, la estatuilla y se emocionó ante el honor, ante la palabra honor, que dijo que retomaría en la gala principal de la entrega de premios, que será este sábado 9.

Pantalones blancos, camisa a rayas celeste y blanca (la referencia al Racing Club de sus amores es inevitable) y anteojos negros, Francella ingresa al salón donde lo esperan los 300 periodistas acreditados con la misma naturalidad con la que puede entrar al Cilindro de Avellaneda, la cancha de fútbol a la que fue toda su vida y en la que aún hoy sigue sufriendo (y a veces disfrutando, por qué no) de su equipo.

Tal vez los argentinos, de tan visto que lo tenemos, no tomemos conciencia de lo que significa Francella para la industria audiovisual de Latinoamérica. Es una verdadera estrella y lo tratan como tal. No sólo los colegas periodistas, sino las autoridades del premio y los otros actores, que lo ven pasar y no dudan en pedirle un saludo o una selfie.

Es una larga trayectoria -«un camino recorrido», dirá él-, que lo tuvo en producciones ganadoras del Oscar como El secreto de sus ojos de Juan José Campanella y también de producciones humorísticas y populares que lo acercaron al gran público, como Casados con hijos, Poné a Francella, y muchas más. Todo eso, más los éxitos recientes más arriba destacados, son los que lo llevan a este Premio Platino de Honor, que Guillermo recibe con una sonrisa de oreja a oreja y ojitos brillosos.

Amante de los Platino

Guillermo Francella y su estatua de Eliseo, su personaje de "El encargado", en Barrancas de Belgrano. Foto: Prensa Disney Plus.

De frente a la prensa, Guillermo Francella llama a los Premios Platino «nuestros Oscar». Se declara fan de los galardones y enumera las galas a las que asistió: Marbella, Madrid, Punta del Este, esta edición -la décimo tercera- en México.

Y se alegra por el grado de seriedad y compromiso que ha desarrollado esta entrega de premios.

«Estoy como pleno y satisfecho y feliz de cómo me animan y cómo me animan -dijo-. Recibir esta distinción es lo mejor que me pude pasar. A mí me emociona mucho cuando ustedes hablaban de de cierto modo camaleónico que trato de manejar con los personajes que compongo. Creo que es lo que más me ha movilizado a mí es tomar riesgos en cada personaje que me ha tocado interpretar».

Y continúa un Francella auténtico, reivindicando la identificación que consigue con el espectador. «No olviden esa identificación con la gente, con el público, que es lo que en cualquier contenido que yo he llevado a cabo -drama, comedia, humor para niños o para adultos- he puesto. Todos mis personajes tienen que ver con lo popular y es lo que he tratado siempre de volcar».

Francella asiste con una sonrisa al reconocimiento a su trayectoria que hacen Enrique Cerezo y el periodista y productor Axel Kuschevatzky. Y es que esa trayectoria es enorme. Lo pasean por el casting que se animó a hacer para Rudo y Cursi, aquella película de Carlos Cuarón con Diego Luna y Gael García Bernal que fue una bisagra y comenzó su recorrido internacional. Pero también por El Clan (Pablo Trapero), Animal (Armando Bó), Mi obra maestra (Cohn y Duprat), todas con personajes que nada tuvieron que ver entre sí. Hasta los 16 que compuso él solito en Homo Argentum.

«Y yo rescato siempre lo popular -le dice a Clarín, en una charla pos conferencia-, porque siempre se lo denosta. Yo soy un amante de lo popular. Lo popular no tiene por qué estar reñido con la calidad».

Enrique Cerezo y Guillermo Francella, en la entrega del Premio Platino de Honor al actor argentino.

-Y qué pasa cuando mirás hacia atrás y pensás en ese pibe que se recibió de periodista y que después de unos tres meses de trabajar en la revista Gente lo echaron?

-Siento orgullo. Y ojo, que de Gente me echaron porque me habían tomado para el verano, y cuando volvieron los titulares no tuve lugar. Siempre me decían: «Mirá el favor que te hicimos». Y cuando me vi en mi primera tapa en esa revista, tuve que aceptar que era así, que mi destino era el de actor.

Y concluye: «A la distancia, cuando veo todo eso, me llena el alma. Esto es una distinción fantástica, es un reconocimiento. El honor es distinto, el honor no se busca, no se persigue, tiene otra profundidad».