Un gol. Otro. Y otro. Nadie se cansa. Grita. Hace retumbar el AT&T Stadium, todavía en proceso de llenado. Lionel Andrés Messi acaba de entrar a la cancha. Son las 8.22 PM. Adentro del estadio, el aire acondicionado aliviana los casi 40°C de térmica de Arlington. Y entonces, el canto fluye. El gol. Con la «o» sostenida. Una y otra vez. Hasta hacer sonreír al 10.

Porque la organización le dio una sorpresa para Messi en la previa del partido ante Jordania: apenas saltó al campo de juego para la entrada en calor y luego de que alzara su mano para saludar a los hinchas apenas fue ponchado por las cámaras del host, la pantalla king size mostró uno a uno todos los gritos de Leo.

Messi, en la entrada en calor (Juano Tesone/Enviado especial).Messi, en la entrada en calor (Juano Tesone/Enviado especial).

En esa televisión gigante que cuelga del techo del estadio, en definición 4K pudieron observarse las definiciones de Messi mejor que en un cine: los 49 metros de ancho por 22 de alto reflejaron aquel primer toque a la red ante Serbia y Montenegro en Alemania 2006, hace exactamente 20 años. Y hubo estallido.

Inmediatamente, un número 1 indicó que lo que se estaba reproduciendo no era un clip más, sino un homenaje al máximo goleador de la historia de las Copas del Mundo: vinieron el remate ante Bosnia, el doblete contra Nigeria y el zapatazo ante Irán.

Por supuesto, estuvo ese control impecable contra Nigeria, el del posterior tiro cruzado para encaminar la clasificación a octavos de final en 2018. Y después, los siete de Qatar que gritó toda una nación.

Messi en la previa de Jordania-Argentina (Juano Tesone/Enviado especial).Messi en la previa de Jordania-Argentina (Juano Tesone/Enviado especial).

Estuvo el penal ante Arabia Saudita, el sablazo para abrir el partido contra México (valió un desahogo imponente), el grito ante Australia, el penal ante Países Bajos, el festejo contra Croacia y los dos de la final. El épico, el tercero, el que muchos creyeron que habían sacado de la línea pero que finalmente hizo explotar a un país completo.

Claro: estuvo el hat-trick ante Argelia y el doblete contra Austria en el mismo estadio en el que arrancará como suplente ante Jordania. Y donde le rindieron un homenaje.

DALLAS (ENVIADO ESPECIAL).