Cuando a un equipo no le sobra nada y no se puede dar el lujo de ganar los partidos de manera holgada, la indicación es clarísima: achicar el margen de error y hacer todo lo posible para que el equipo rival no convierta goles. Pero lo de Ituzaingó ya no resiste análisis. El equipo de Matías De Cicco no liga. Pero tampoco hace los méritos necesarios para ganar. Y el gol en contra del encuentro de hoy lo refleja a la perfección.
La Topadora en el principio del partido parecía el Verde. Arrancó como una tromba. A los 9 minutos, una pelota perdida en el área le quedó al que no le puede quedar nunca: Alcides Miranda Moreira. El paraguayo, como de costumbre, la mandó a guardar. Lo más difícil ya estaba hecho. Ituza se había puesto en ventaja y jugaba mejor. Pero hubo un hecho en el encuentro que lo cambió todo.
Liniers no era tan peligroso, y en una jugada tiró un centro llovidito que iba directo a las manos del pibe Axel Almirón. En otro contexto, el 1 embolsaba y su equipo retomaba la posición. Pero no, Mauro Aguirre se metió en el medio de esa jugada. Completamente incomunicado con su compañero, el defensor tiró un pase atrás con el pecho. Y claro, el arquero había salido a buscar la pelota. ¿El resultado? Uno de los bloopers del año y Liniers empató el partido.
El video del gol
No fue un encuentro de pocas llegadas. Ambos podrían haberlo ganado o ambos podrían haberlo perdido. Travesaños por doquier, atajadas o salvadas heroicas sellaron el empate. En la última jugada del partido, el propio Aguirre pescó una bocha sobre la línea cuando tenía destino de red. Redimió su error al final, pero, con el diario del lunes, le costó dos puntos a su equipo que hubieran servido para achicar la diferencia con el penúltimo de la tabla.

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