
La suba sostenida de los precios internacionales del petróleo y el gas, en paralelo con el aumento de la producción local, reconfiguró las proyecciones sobre el aporte del sector energético a la generación de divisas en la Argentina.
Tras semanas de tensión en Medio Oriente, las cotizaciones globales del crudo y el gas se mantienen en niveles elevados. Ese contexto abrió una ventana de oportunidad para el país, hoy exportador neto de energía, y aceleró los cálculos oficiales y privados sobre cuánto puede aprovechar este escenario.
Desde el Ministerio de Economía mantienen, por ahora, la previsión de US$10.000 millones de exportaciones netas en 2026, cerca de 20% más que el año anterior. Sin embargo, el propio Luis Caputo señaló ante empresarios que se trata de estimaciones «conservadoras».
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